jueves, 23 de diciembre de 2010

Amor añejo.

Tus canas seductoras hembra añeja,

Me transportan a la pubertad.

Mimoso me vuelvo; Romántico y febril.

Infantil incluso. Siendo viejo…

Como lo soy, mal visto enjuician.


Anciana amada, déjame amarte.

Paseemos de la mano, igual que antaño.

Igual o todavía más. Lleno de lozanía.

Adolescencia eterna

De nuestro querer sin prudencia.

Tantas veces despilfarrado,

Que su tela, se ha endulzado.


Con todas tus enseñas y mis insignias.

Verdor perpetuo. Verde debe ser verde.

Verde perenne. Dulce verde.

Que tu, que yo; Nos hemos marchitado.

Pero aprovecha esta brecha,

Por donde se escapa lo ridículo,

Y vive este sin sentido,

Que es, tu amor y el mío.


Este verde perenne. Este dulce verde.

Este amor añejo, sin complejos.

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