Al alba.
Igual que una gota de agua.
Resbala por mi espalda.
Igual que una gota de veneno.
Resbalo por su seno.
No patino, no patina.
Resbala y resbalo.
Por su seno y por mi espalda.
Se precipita sin prisa.
Abdomen abajo bajo.
Y En silencio; con ruido,
se desliza usando su lengua de tiza.
Nos arrastramos entre las sabanas,
anidadas de insolación.
Nudos y desnudos.
Escondidos de nadie, de nada.
Sofocación del fuego manchado:
con su sinfonía y mí compás.
Al alba.
La cadencia silenciosa del
ResponderEliminaralba sobre sus cuerpos.
Un gusto.