De rodillas
esperas, tu momento.
De cuclillas
pongo, el acento:
sobre la a,
sobre la e,
y en medio del placer.
Como una perra,
que espera.
Como un oso
nada perezoso.
Como un cruce
extraño.
Entre el placer
y el daño.
Como un: no puedo,
si quiero.
Como un: si quiero,
y puedo.
De rodillas.
De cuclillas.
Nos fundimos.
Fulminados.
Los dos.
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